El Faro de Melilla es una localización singular situada en el corazón de Melilla la Vieja, sobre un antiguo enclave defensivo con espectaculares vistas al Mediterráneo. Su arquitectura histórica, la torre del faro, los espacios interiores y su privilegiada posición sobre el mar ofrecen una fuerte identidad visual para producciones cinematográficas y audiovisuales.

Su entorno combina patrimonio, paisaje marítimo y arquitectura defensiva, creando escenarios especialmente adecuados para ficción histórica, misterio, aventura o producciones contemporáneas. La cercanía a otros espacios de Melilla la Vieja permite además combinar fácilmente diferentes localizaciones y optimizar la logística del rodaje.