Los Cortados de Aguadú constituyen uno de los paisajes naturales más espectaculares de Melilla, caracterizados por sus acantilados y formaciones rocosas frente al Mediterráneo. El contraste entre la verticalidad de los cortados, el terreno natural y el mar abierto proporciona una localización de gran fuerza visual y carácter cinematográfico.

Su entorno resulta especialmente adecuado para escenas de aventura, acción, suspense, supervivencia o ficción contemporánea, así como para publicidad y producciones que busquen paisajes naturales singulares. Sus amplias perspectivas y su sensación de aislamiento permiten obtener planos de gran impacto visual.