El Puerto de Melilla es una localización marítima de gran versatilidad que combina actividad portuaria, arquitectura industrial, espacios abiertos y vistas privilegiadas del Mediterráneo. Su entorno ofrece una amplia variedad de escenarios para producciones audiovisuales, desde secuencias de acción y aventura hasta historias contemporáneas vinculadas al mar, el comercio o los territorios fronterizos.

Su conexión directa con la ciudad y la disponibilidad de amplias superficies, viales, muelles y zonas de actividad portuaria aportan además importantes posibilidades logísticas para la producción, facilitando el acceso de vehículos, equipos técnicos y servicios auxiliares.